Un paso por Garabandal...
Estuve tres veces en San Sebastián de Garabandal. Es casi imposible describir con palabras lo que sentí en ese lugar.
Estando allí, conociendo y hablando con la gente del pueblo, escuchando sus testimonios, a uno no le queda la menor duda que TODO LO QUE PASO ALLI FUE VERDAD. Uno se va de Garabandal con la seguridad interior de que la Virgen Maria se apareció a cuatro niñas del pueblo. Además se palpa y se siente una PAZ indescriptible, propio de los lugares "sagrados".
El pueblo también tiene un encanto geográfico y natural "espectacular". Es sin duda una gracia de Dios el haber conocido Garabandal.
Testimonio Personal:
Supe de
las Apariciones de
Como iba
muy seguido a casa de Thierry, mi amigo, entonces aprovechaba toda ocasión que
podía para hablar largo y tendido con
Siempre algo nuevo que me conmovía. A partir de entonces siempre me quedo ese profundo deseo de poder visitar algún dia Garabandal .
Ese deseo por fin lo pude realizar en Octubre de 1986 gracias a que pude juntar dinero para un viaje a Europa que organizamos con 2 amigos más.
Con Augusta Bousquet y la Hna. María Luz - Octubre 1986 -
Como quería ir si o si a Garabandal, entonces yo salí 15 días antes para luego ir a buscarlos a Madrid donde emprenderíamos el viaje para recorrer Europa.
Llegué a
Paris, alquile un auto y me fui a Toulouse donde me esperaba
Llegamos
a Garabandal como a las 11 de
Con
Augusta fuimos directo a la casa de Maximina González (la tía de
Me dormí con una Paz especial.

Con Deli y Jaime Bertrand y Juan Leheman (Diciembre 1986)
A la mañana siguiente me desperté y salí a ver un poco la geografía del lugar y allí me encontré que el pueblo era lindisimo rodeado de montañas. Sencillamente el pueblo estaba rodeado de una geografía espectacular. Me quedé encantado con esa primera visión de todo lo que me rodeaba. Después de tomar un desayuno salí a caminar. Me encamine para el lado de la Calleja en dirección a los Pinos. Una vez allí hice mi primera Oración y seguí subiendo más hasta que me di vuelta y observe que a medida que iba subiendo cada vez el paisaje y la visión del pueblo era mas linda. Me acuerdo que me quede contemplando Los Pinos desde arriba muy maravillado por todo.
En esa caminata me encontré con un pastor que bajaba con sus ovejas y me detuve a charlar con él. Me pregunto de donde era y le dije que venía desde Argentina. El no sabía bien en donde quedaba ese lugar y le explique que muy lejos allá por el sur ...y me contesto: “hay que tener mucha Fé para venir desde tan lejos”. Eso me dio pié para preguntarle por todo lo que había pasado en el pueblo y allí me contó muy resumidamente la historia de las Apariciones y el revuelo que causo todo aquello al Pueblo. Me dijo que había gente del pueblo que tenia mucha Fe y otra que ya no creían. Esto ultimo más bien a causa de que “se había prometido un Milagro” y eso nunca vino.
Claro,
como yo recién había llegado al pueblo y me estaba empapando de todo, para mí lo
del Milagro lo esperaba mucho más lejos en el tiempo. Me imagino que aquel
pastor y todo el pueblo que vivieron cotidianamente las Apariciones, en ese
entonces que era el año 1986 ya habían pasado mas de 20 años desde
Hoy los puedo entender mas ya que esos 20 años pasados desde que fui a Garabandal y habiendo crecido en información y en la intimidad de mi corazón, hoy el Milagro lo deseo día a día y, por decirlo de alguna forma, no veo la hora que llegue.
Lo que me acuerdo bien es que esa charla con el pastor me dejo la sensación de que era todo cierto, de que todo lo que me había contado Augusta y había leído era cierto y fue para mi como una confirmación de que Las Apariciones en ese pueblo fueron autenticas. Eso me lo transmitió sencillamente el pastor.
Me quede
unos cuantos días en el pueblo, no me acuerdo la cantidad pero cerca de una
semana. En todo ese tiempo pude conocer a varios de los pobladores de Garabandal
y con muchos pude llegar a conocer como lo vivieron y como viven todo lo de Las
Apariciones. Los testimonios eran extraordinarios. Los contaban de manera
sencilla, sincera y en general muy piadosos al hablar de la presencia de La
Virgen entre ellos durante tanto tiempo. No tuve el gusto de conocer a las 4
videntes ya que para esas fechas ya no Vivian en el pueblo, pero tuve la Gracia
de conocer a Jaime Bertrand y su señora Deli quienes en seguida me abrieron su
casa y me invitaban todos los días y con quienes compartí un montón de momentos
maravillosos. La casa de Jaime era como un centro de reunión de varios de los
que Vivian en el pueblo. Allí conocí a Pepe Diez que fue quien estuvo al lado de
Conchita en el Milagro de
Jaime, que era ciego, tenía un espíritu de Fe que contagiaba. Me acuerdo que yo me decía que “así vale la pena ser ciego”. Era una persona con mucha vida interior, que rezaba por muchísima gente, un amante del Rosario. Compartí con él muchas vivencias interiores. Nos hicimos muy amigos. Me acuerdo que cuando me despedí del pueblo (pensando quien sabe cuando volveré) llorábamos los dos y eso que hacia unos pocos días nos habíamos conocido. El y Deli me insistieron que tenía que volver y que la próxima directamente me hospedaba en su casa. Yo vivía eso con una cierta tristeza ya que la verdad pensaba que pasarían muchos años antes de volver a Garabandal ya que económicamente me iba a ser muy difícil juntar la plata para poder volver.
No me
quiero olvidar de Rafael Jardon a quien
también conocí personalmente en esa estadía (ya hacia años que nos escribíamos
y compartíamos vivencias espirituales) y con quien también compartí un montón de
vivencias. Me acuerdo una vez sentados muy relajados cerca de Los Pinos junto a
Rafael, Augusta, Hna Solina
y la Hna María Luz que Rafael nos decía “y??? Cuando será El Milagro??
Cuando llegara ese día???”
Esos días viví el pueblo como si fuese también mió, como si yo fuese un habitante más. Estaba como que allí había nacido y allí quería morirme. Me olvide de todo, lo sentí muy mió. Cuando me fui estaba muy triste porque no sabía cuando volvería. Tuve que ir a buscar a mis 2 amigos a Madrid ya que juntos íbamos a viajar por Europa mas de un mes. Me acuerdo que en todo ese viaje de Garabandal a Madrid me sentí como un “Marciano”, que venía de otro planeta y que ningún lugar me conformaba salvo volver a mi planeta Garabandal.
Cuando llegaron mis amigos nos fuimos a comer y muy pronto les conté mi experiencia en Garabandal. Ellos estaban alucinados con Madrid y yo les quería meter en la cabeza que se iban a alucinar más todavía con Garabandal. O sea que yo los quería convencer de ir al pueblo y compartir con ellos todo allá. Al principio pensé que lo lograría pero pronto se diluyo todo y tuve que aceptar el compromiso asumido de viajar juntos recorriendo las bellísimas ciudades de Europa. Y allí emprendimos el viaje. Pero mi cabeza estaba en Garabandal!!!
Disfrute
igualmente mucho ese viaje, recorrimos casi
Con la sola esperanza de que algo pase y haya una mínima oportunidad, yo ahorraba lo que podía no entrando por ejemplo a ciertos museos, paseos e incluso ahorrándome algunas comidas. Iba haciendo como una “caja” aparte por si…….
Me
acuerdo que íbamos a subir a
Al final el ahorro estaba. Pero faltaba lo del tiempo. Y eso era algo que ya no dependía de mí. Y a los poquitos días de tener que volver a Buenos Aires paso algo que pospuso el casamiento por unos meses (había fallecido la abuela de mi novia).
Y volví!!!

En los Pinos (1986)
Que alegría que tenía. Pensar que si no hubiese hecho el ahorro aunque tenía el tiempo para volver a Garabandal, no hubiese podido subir. Fue Providencial.
Enseguida mande el aviso a Jaime (en ese entonces había un solo teléfono para todo el pueblo que administraba una familia y se pasaban los recados).
Y Jaime y Deli me recibieron generosamente en su casa.
Esa
estadía fue tan Maravillosa como la anterior.
Cuando finalmente volví a Buenos Aires, después de saludar a mi familia y a mi novia, me encerré en mi cuarto por casi 24 horas. No pensaba otra cosa que no sea Garabandal.
Me acuerdo que cada tanto venia mi madre o mi padre a despertarme o a visitarme y yo me hacia el dormido y escuchaba que decían: “pobre!!! Esta descansando después de tanto recorrer ciudades”.
Y la verdad es que sentía la necesidad de quedarme en la intimidad de lo que el Espíritu de Garabandal me había envuelto. Repetía: ese es mi pueblito!!!.
Hoy, pasados tantos años, reconozco que todo eso que viví es algo que marcó muy profundamente en mi Corazón, como una semilla y que poco a poco, en la medida que voy teniendo fuerzas que La Madre me da, trato de difundir Garabandal.
Santiago Lanús (Noviembre 2007)

Con Deli y Jaime Bertrand en su casa de Garabandal (1986)
English: A passing through Garabandal (Personal testimony)
A.M.G.D.
(A Mayor Gloria de Dios)
Estas páginas están dedicadas a nuestra Madre del Cielo
y a D. Rafael Jardón Méndez (1946-2011)